LA ACTITUD Y LA SONRISA MARCAN LA DIFERENCIA EN COREA

Hoy tenemos el placer de contar con la opinión en nuestro blog de Ricardo García-Cernuda, General Manager del Hotel Inter-Burgo de Corea, que nos cuenta su experiencia y apunta algunas diferencias con respecto a la hotelería en España.

Jamás hubiese pensado a lo largo de mi carrera profesional, que acabaría trabajando en un país asiático, y mucho menos a mi edad.  Por circunstancias de la actual situación que vive España, acepté una proposición para venirme a trabajar a Corea del Sur.

Fue una proposición irrechazable y no por la oferta económica, ya que tenía ofertas mejores de otros países, sino por el trabajo a realizar. Mi objetivo en Corea era dar a conocer los sistemas de trabajo que empleamos en Europa los hoteles de lujo.

Mi primera sorpresa nada más entrar en el Hotel fue ver en persona al Director y a todos los jefes de departamento perfectamente alineados y uniformados para darme la bienvenida.

Este recibimiento, inusual en España, me hizo sentir desde el primer segundo que puse los pies en mi nueva empresa, una sensación real de lo que los empleados esperaban de mi. Nunca mejor dicho eso de “entrar con buen pie”.

Después de 16 meses en Corea, he sido partícipe en diferentes ocasiones de dar la bienvenida de igual manera.

El sistema de trabajo en los diferentes departamentos de un hotel de lujo es muy similar al europeo. Departamentos como recepción, alimentos y bebidas, marketing y ventas o mantenimiento son prácticamente iguales que en Europa.

¿Cual es entonces la diferencia? Puedo resumirlo en disposición personal y sonrisa.

¡¡¡Qué importante es la sonrisa!!!

Aquí en Corea, aparte del respeto y la educación, todo el mundo sonríe en cuanto te diriges a ellos. Nunca hablan antes que tú, nunca interrumpen cuando estás hablando y siempre encuentras una actitud de ayuda cuando tienes un problemaEn un bar, en una tienda de ropa, gasolinera o unos grandes almacenes. Siempre la misma actidud. Sonrisa y disposición.

Hace unos días tuve la oportunidad de cenar con unos empresarios españoles y con uno de los más importantes de Corea. Un periodista le hizo esta pregunta al empresario coreano:

¿Si tuviese muchísimo dinero para invertir en su país o en otro, en que invertiría?

Su respuesta fue:

En cultura. La cultura es la fuerza de un país. En Corea hemos sabido invertir en cultura porque es un valor seguro. Un país culto acaba imponiéndose por lógica a cualquier otro.

Pensando en todo esto, recuerdo entonces mi país, España.

¿Cuánto invertimos en formación?

¿Cuántas de nuestras empresas hosteleras tienen un presupuesto para formar bien a sus empleados?

¿Realmente le damos a la formación la importancia que tiene?

¿Están realmente preparados los formadores?

Otra cosa que me sorprendió, es el cuidado hacia el empleado por parte de las empresas. Las grandes compañías suelen tener guardería propia y un salón social para los trabajadores (rato de relax durante el trabajo). Cada dos horas más o menos suelen bajar unos 15 minutos a tomar un refresco, a veces fumar un cigarillo, ver la TV o simplemente descansar. Aquí no existe lo que vulgarmente conocemos como “escaqueo”.

Por otro lado todos los empleados colaboran en cualquier acontecimiento sin importar la categoría laboral o el departamento. En muchos momentos he visto recepcionistas dirigiendo el trafico de entrada al parking y a camareros ayudando a descargar maletas de un autobús. A nadie se le ocurre decir que esa labor no es parte de su trabajo. En distintas funciones, pero todos trabajan para la misma empresa.

También he de decir que no todo es maravilloso. Ellos también tienen mucho que aprender de nosotros en cuanto a rapidez y eficiencia en el servicio. El problema es que seguramente ellos están más dispuestos a aprender de nosotros que nosotros de ellos.

Es complicado en los tiempos que corren. Pero sería muy bueno que en España, la hostelería en general y los hoteles en particular, le dieran más importancia a inculcar al personal la actitud y pasión por el cliente, en lugar de quedarse en la superficie avanzando sólo en coberturas wi-fi, internet y tanta cama inteligente. Los que viajamos mucho, lo valoramos más.

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